
Hacer la maleta para Marruecos tiene su truco: en un mismo viaje puedes pasar del calor de mediodía en Marrakech al frío de la noche en el desierto, de una medina donde conviene ir tapado a la piscina de un riad. Esta es la lista que damos a nuestros viajeros.
Documentos y dinero
- Pasaporte en vigor, con margen de validez. El DNI no sirve para entrar. También los niños y los bebés necesitan el suyo.
- Seguro de viaje con asistencia médica: la tarjeta sanitaria europea no sirve en Marruecos. Nuestros clientes tienen descuento en el seguro médico.
- Una copia del pasaporte en papel y otra en el móvil.
- Tarjeta de débito o crédito para los cajeros y algo de efectivo en euros para cambiar al llegar. En los zocos, los pueblos y para las propinas se paga en efectivo, en dírhams.
- Si viaja un menor sin alguno de sus padres, la autorización que corresponda.
Ropa: lo básico para todo el año
- Ropa cómoda y que tape hombros y rodillas para las medinas y los pueblos: pantalones largos o faldas largas, camisetas con manga. Es lo respetuoso, y además protege del sol.
- Un pañuelo grande: para el sol, para el viento y la arena del desierto, para cubrirse al entrar en algún sitio y para el frío.
- Calzado cerrado y cómodo para las medinas, que tienen el suelo irregular, y unas sandalias o zapatillas para la arena.
- Una capa de abrigo aunque sea verano: en el desierto y en el Atlas, las noches son frescas.
- Bañador: muchos riads y hoteles tienen piscina o hammam.
Según la época
Primavera y otoño (de marzo a mayo y de septiembre a noviembre): ropa de entretiempo, una chaqueta o forro polar para las noches y un chubasquero ligero, sobre todo si vas al norte.
Verano (de junio a agosto): ropa ligera, de algodón o lino y de colores claros, que tape del sol; gorra o sombrero; y una chaqueta fina para la noche en el desierto o la montaña.
Invierno (de diciembre a febrero): abrigo de verdad, ropa por capas, gorro, guantes y bufanda para el desierto y el Atlas, y pijama abrigado. Lo explicamos con detalle en Marruecos en diciembre y enero.
Para el desierto
- Linterna frontal: en los campamentos la luz es escasa, y de noche se agradece.
- Gafas de sol y crema solar alta, en cualquier época.
- El pañuelo para la cabeza, que te enseñarán a atar como un turbante.
- Una mochila pequeña para la noche en la haima: el equipaje grande suele quedarse en el vehículo o en el hotel.
- Batería externa para el móvil, porque en algunos campamentos hay pocos enchufes.
- Toallitas húmedas y gel de manos.
Más sobre cómo es la noche en las dunas en nuestra guía del desierto de Merzouga.
Botiquín
- Tus medicamentos habituales, con la receta o el prospecto, en el equipaje de mano.
- Algo para el estómago (suero oral, un antidiarreico) y para el mareo en coche, que en las carreteras de montaña se agradece.
- Analgésico y antitérmico, tiritas, protector labial y repelente de mosquitos.
Tecnología
- No hace falta adaptador: los enchufes son como los españoles (tipo C y E, 220 voltios).
- Datos en el móvil: Marruecos no tiene la itinerancia de la Unión Europea. Lo más práctico es una tarjeta SIM marroquí o una eSIM; te lo explicamos en internet en Marruecos.
- Una aplicación de mapas descargada para usar sin conexión, para las medinas.
Lo que mejor dejar en casa
- El dron: en Marruecos no se pueden entrar drones sin una autorización especial, y en la aduana del aeropuerto los retienen.
- El carrito del bebé, si se puede: en las medinas hay escaleras y calles estrechas, y una mochila portabebés es mucho más práctica.
- Joyas y objetos de valor que no vayas a necesitar.
- Demasiada ropa: deja sitio en la maleta. Vas a volver con alfombras, cerámica, especias o babuchas.
¿Te quedan dudas? Tienes más respuestas en nuestros consejos para viajar a Marruecos y en las preguntas frecuentes, o puedes escribirnos.
