
Marruecos es uno de los mejores destinos para viajar con niños desde España. Está a un vuelo corto, apenas hay diferencia horaria y, en pocos días, los niños pasan de una plaza llena de músicos a dormir en una haima entre dunas. Hay pocos viajes que les dejen tantos recuerdos.
Organizamos viajes en familia, entre ellos nuestro viaje de Reyes Magos al desierto, que este año llega a su tercera edición. Estas son las preguntas que más nos hacen los padres antes de salir.
¿A partir de qué edad?
No hay una edad mínima: se puede viajar con bebés y con adolescentes, y cada edad lo vive a su manera:
- De 0 a 2 años: el viaje es más para los padres, pero es perfectamente posible. Una mochila portabebés es mucho más útil que el carrito, porque en las medinas hay escaleras, calles estrechas y suelo irregular.
- De 3 a 10 años: es la edad en la que más se disfruta. Los dromedarios, las dunas, los mercados y las historias de caravanas les parecen un cuento hecho realidad.
- A partir de 11 años: entienden mejor lo que ven (la historia de las kasbahs, la vida en el desierto, otra religión y otra lengua) y aguantan rutas más largas.
El ritmo: menos sitios y más tiempo
El error más común es querer verlo todo. Marruecos es grande y las distancias por carretera son largas: de Marrakech al desierto de Merzouga hay unas nueve o diez horas. Con niños conviene:
- Partir los trayectos largos en dos días y parar a menudo: un pueblo, una kasbah, un mirador.
- Dormir dos noches en el mismo sitio siempre que se pueda, para no hacer y deshacer maletas cada día.
- Dejar ratos libres: a veces lo que más recuerdan es jugar en la arena o con los niños de una familia que nos invita a té.
- Dejar las visitas largas para la mañana y la tarde, y descansar en las horas centrales si hace calor.
Lo que más les gusta a los niños
- El desierto: subir dunas, bajarlas en sandboard, llegar al campamento en dromedario y ver el cielo lleno de estrellas. Lo contamos con detalle en nuestra guía del desierto de Merzouga.
- La plaza Jemaa el Fna de Marrakech, con sus músicos, cuentacuentos y puestos de zumo de naranja.
- Los bosques de cedros del Atlas Medio, cerca de Ifrane, donde viven monos en libertad.
- Los talleres: cerámica con una familia de alfareros, dibujos de henna, cocinar un tajín.
- Las kasbahs de adobe, como Aït Benhaddou, que parecen castillos de arena gigantes.
Comida
La cocina marroquí suele gustar a los niños: cuscús, tajín de pollo, brochetas, pan recién hecho, tortitas msemen, sopa harira y mucha fruta. Casi nada pica (las especias dan sabor, no picante) y en los riads y hoteles es fácil pedir platos sencillos.
Algunos consejos:
- Agua siempre embotellada, también para lavarse los dientes los más pequeños.
- Fruta, mejor la que se pela.
- Lleva algún tentempié conocido para los trayectos en coche.
- Si hay alergias o intolerancias, avísanos antes: en muchos restaurantes no se indican los alérgenos y lo organizamos con tiempo.
Salud y seguridad
- La tarjeta sanitaria europea no sirve en Marruecos: con niños, un seguro de viaje es imprescindible. Nuestros clientes tienen descuento en el seguro médico de viaje.
- No hay vacunas obligatorias, pero conviene consultar con el pediatra o un centro de vacunación internacional unas semanas antes.
- Hay farmacias en todas las ciudades (la cruz verde), pero lleva un botiquín básico: antitérmico, suero oral, algo para el mareo en coche, crema solar y repelente.
- El sol pica incluso en invierno: gorra, gafas de sol y crema.
- Los riads son preciosos, pero muchos tienen fuentes, escaleras empinadas y azoteas: con los más pequeños, conviene no perderlos de vista.
Si te preocupa la seguridad en general, lo explicamos en ¿Es seguro viajar a Marruecos?.
Documentación de los niños
- Cada niño necesita su propio pasaporte, aunque sea un bebé. El DNI no sirve para entrar en Marruecos.
- Si el menor viaja solo con uno de los padres o con otros adultos, consulta qué autorización necesita antes de salir: los requisitos pueden cambiar y es mejor comprobarlos en las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Qué llevar en la maleta
Ropa por capas (en el desierto, incluso en verano, las noches son frescas), calzado cerrado y cómodo, un pañuelo para la arena, una linterna frontal y algún juego o cuento para los trayectos. Tienes la lista completa en qué llevar a Marruecos.
¿Cuándo ir con niños?
La primavera y el otoño son las mejores épocas: buen tiempo en casi todo el país y noches agradables en el desierto. Las vacaciones de Navidad también funcionan muy bien, con días soleados y noches frías, y son las fechas de nuestro viaje de Reyes. En verano, mejor el norte y la costa. Lo explicamos mes a mes en la mejor época para viajar a Marruecos y, para las fiestas, en Navidad y Nochevieja en Marruecos con niños.
¿Por libre o con agencia?
Marruecos se puede recorrer por libre, pero con niños hay muchas cosas que se agradece tener resueltas: un conductor que conoce las carreteras, alojamientos pensados para familias, guías que saben contar la historia para que la entiendan los pequeños y alguien a quien llamar si algo se tuerce.
Organizamos viajes en familia y a medida, al ritmo de vuestros hijos, y viajes en grupo con otras familias, como el de Reyes. Mira cómo son nuestros viajes a Marruecos en familia o cuéntanos cómo es tu familia y preparamos la ruta con vosotros.
