
Una semana es el tiempo justo para hacerse una idea de Marruecos sin ir corriendo: una ciudad imperial, el Atlas, las kasbahs del sur, una noche en el desierto y la medina más antigua del país. Esta es la ruta que más recomendamos para un primer viaje, la misma que seguimos en nuestro viaje de Reyes Magos, con las distancias reales de cada día.
La ruta clásica: de Marrakech a Fez por el desierto
Empieza en Marrakech y termina en Fez, así que no hay que volver sobre tus pasos. Lo más cómodo es volar a Marrakech y regresar desde Fez.
Día 1: Marrakech
Llegada y primer paseo por la medina: la Koutoubia, los zocos y, al atardecer, la plaza Jemaa el Fna, con sus músicos y puestos de comida. Si llegas temprano, la madraza Ben Youssef o el palacio de la Bahía. Lo explicamos en qué ver en Marrakech.
Día 2: el Atlas y Aït Benhaddou
Se cruza el Alto Atlas por el puerto del Tizi n’Tichka, a 2.260 metros, entre pueblos bereberes y valles en terrazas. Parada en Aït Benhaddou, el ksar de adobe Patrimonio de la Humanidad donde se rodaron Gladiator y Juego de Tronos. Noche en Ouarzazate o en el oasis de Skoura. Unas 4 o 5 horas de carretera, sin contar las paradas.
Día 3: el Valle de las Rosas y las gargantas
Ruta de las mil kasbahs: el Valle de las Rosas, el valle del Dadès y las gargantas del Todra, con paredes de roca de casi 300 metros. Por la tarde, llegada a Merzouga, a las puertas de las dunas. Es el día más largo de coche, así que conviene salir temprano.
Día 4: el desierto
Un día entero entre las dunas de Erg Chebbi: 4×4 por el desierto, té con una familia nómada, música gnawa en Khamlia y, al atardecer, en dromedario hasta el campamento de haimas. Cena y noche bajo las estrellas. Todo sobre esta parte del viaje en nuestra guía del desierto de Merzouga.
Día 5: hacia el norte por el Atlas Medio
Amanecer en las dunas y subida por el valle del Ziz, con sus palmerales, hasta Midelt, los bosques de cedros del Atlas Medio, donde viven monos en libertad, e Ifrane, la «Suiza marroquí». Llegada a Fez por la tarde. Unas 7 u 8 horas de carretera.
Día 6: Fez
Visita guiada por Fez el-Bali, la medina medieval más grande del mundo, con sus curtidurías, madrazas y zocos de artesanos. Lo contamos en qué ver en Fez.
Día 7: vuelta a casa
Mañana libre en Fez, o excursión corta a las ruinas romanas de Volubilis y a Mulay Idris, y vuelo de regreso.
Lo que hay que saber de esta ruta
- Son muchos kilómetros. El sur de Marruecos es enorme y los días 3 y 5 se pasan en buena parte en la carretera. La recompensa es el paisaje, que cambia cada hora, pero conviene ir con un buen conductor y parar a menudo.
- Con niños funciona muy bien si se reparten los trayectos y se deja tiempo para jugar. Lo explicamos en Marruecos con niños.
- En invierno puede nevar en el Tizi n’Tichka y el puerto se cierra unas horas; hay que tener margen. Más en Marruecos en diciembre y enero.
- En verano el desierto es muy caluroso: mejor llegar a última hora de la tarde y salir después del amanecer.
Otras rutas de 7 días
Marrakech y el desierto, ida y vuelta. Si los vuelos solo te cuadran desde Marrakech, se puede ir al desierto por el Tizi n’Tichka y volver por el valle del Draa y Zagora, y dejar dos días para Marrakech y una excursión al Atlas.
El norte. Tánger, Asilah, Tetuán, Chefchaouen, Fez y Volubilis, con mucho menos coche y más ciudades. Ideal en primavera, otoño y también en verano. Lo explicamos en qué ver en el norte de Marruecos.
Marrakech y la costa. Marrakech, el Alto Atlas y Essaouira, junto al Atlántico. Un viaje más tranquilo, con menos carretera, que va bien con niños pequeños o en verano.
¿Y con menos días?
Con 4 o 5 días es mejor no intentar llegar al desierto de Merzouga: o se elige Marrakech con el Atlas y el desierto de Agafay, o el norte. Con 10 días ya se puede añadir la costa o una segunda noche en el desierto.
Si quieres que te preparemos la ruta a tu ritmo, mira nuestros viajes a Marruecos o escríbenos y la diseñamos contigo.
